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OBESIDAD Y FIBROMIALGIA

El exceso de kilos aumenta el riesgo de sufrir síntomas en un 46%

Más de 12 millones de estadounidenses padecen fibromialgia, una dolencia crónica incapacitante, cuyos síntomas incluyen fatiga, dolor en las articulaciones e incluso depresión. Aunque los afectados pueden tratar los síntomas con fármacos, la fibromialgia no tiene cura. Sin embargo, una nueva investigación sugiere que el control del peso puede contribuir a minimizar el riesgo de desarrollar este trastorno.

Un estudio publicado en Journal of Pain exploró la relación entre la fibromialgia y la obesidad. Una mayor proporción de pacientes con fibromialgia tienen sobrepeso o son obesos: el 77% frente al 70% de la población general. Cuando los investigadores de la Universidad de Utah evaluaron a 215 enfermos de fibromialgia (200 mujeres, 10 hombres, con una edad media de 45 años), descubrieron que la obesidad parecía agravar enormemente los síntomas. Por ejemplo, el exceso de peso se relacionó con un 63% más de incidencia de dolor de rodilla, un 30% más de prevalencia de dolor de cadera y un 23% más de riesgo de debilidad muscular.

¿Contribuye el exceso de tejido graso a la fibromialgia, o son la movilidad reducida y la depresión las causas de que los enfermos aumenten de peso? Lo más probable es que se trate de un círculo vicioso en el que una afección agrava la otra. Lo que está claro es que la obesidad desencadena una respuesta inflamatoria que provoca muchas consecuencias adversas para la salud, como trastornos cutáneos y dolor articular. Investigadores anteriores han relacionado los IMC más elevados con una mayor concentración de leptina (una hormona liberada por las células grasas) en las articulaciones. Llevar una dieta rica en frutas y verduras no sólo ayuda a controlar el peso sin pasar hambre, sino que los productos ricos en nutrientes también favorecen la salud en general.

Publicado el 1 de julio de 2011